Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

sábado, 22 de junio de 2024

PEÑALARA

En esta ocasión vamos a enfrentarnos al pico más alto de la Comunidad de Madrid, Peñalara, un pico que está a 2.428m y que supone abordar una subida bastante dura con un desnivel de 650m. La subida la realizamos Porteadora, Sherpatilla, Pitufin, Perkins, Javi, Ana, Nachete y Raúl.

El día es bueno, soleado con nubes y con temperaturas no muy alta para la época, algo que se agradece dado que la subida se hace la mayor parte del tiempo al sol.

Iniciamos la ruta desde el aparcamiento de Cotos, nada más cruzar la carretera y tomar el sendero de subida, éste coge pendiente y endurece la subida. El camino va zigzagueando por la ladera sur y recorre la frontera natural entre la comunidad de Madrid y Castilla León. Durante la subida realizamos algunas paradas para reponer fuerzas y no castigar demasiado a los peques.

Una vez superados los primeros metros de desnivel, se puede apreciar las magníficas vistas del norte de la comunidad de Madrid y del sur de Segovia y por supuesto de Hermana Menor.

Finalmente, tras casi 2 horas y superar el desnivel de 650 m alcanzamos la cima de Peñalara (2428 m).



Desde aquí, a pesar de la bruma que limita la visión, se puede ver hasta el embalse de Lozoya y yo diría que el de Buitrago. Arriba como es habitual, sopla bastante aire y hace algo de fresco, las vistas son espléndidas, pero optamos por comenzar la ruta hacia el Risco de Claveles y refugiaros en la ladera sur de la zona rocosa cercana a la cumbre para descansar y tomarnos los tradicionales bocatas.


Tras reponer fuerzas abordamos el Risco de Claveles, una zona delicada, en especial con los peques, por el riesgo de sufrir alguna caída al pasar de piedra en piedra. Casi al final del Risco de Claveles, nos deslizamos por la cara norte para retomar el sendero que recorre la bajada del Peñalara por la cara noreste.

 


Tras un duro descenso por este pedregoso camino, alcanzamos la laguna de los Claveles. 


Superado el descenso, recorremos el sendero que va por la cara sur de Peñalara, desde la Laguna de los Claveles pasando por el mirador de Javier, hasta la Laguna de Peñalara, un paseo con pocos desniveles, el más significativo la subida al Mirador de Javier, que realizamos animadamente entre algunas vacas que pastan por la zona, disfrutando de las impresionantes vistas de Peñalara y las Lagunas.


Finalmente, el camino nos lleva de nuevo a la ruta de subida, desde donde se retoma los últimos metros de sendero hasta la entrada hasta el centro de visitantes y finalmente el parking de Cotos.

En total casi 1413 km de recorrido en poco más de 4 horas y media, un día magnífico para disfrutar de la sierra de Madrid. Ahora una cervecita en el Puerto de Navacerrada y a casa a descansar. Ya estamos pensando en la próxima salida.



jueves, 28 de marzo de 2024

DESFILADERO RIO PURON

 Hoy nos adentramos en el norte de la provincia de Burgos. La idea es aprovechar que hoy no dan mal tiempo (dan malo para casi toda la Semana Santa) y hacer una excursión por la zona norte de la provincia, justo donde limita con el País Vasco, la llamada Merindades, y en concreto recorrer el desfiladero del río Purón, 12km en ruta circular.

Comenzamos temprano pero no demasiado porque por la mañana aún hace fresco. Hay un ligero riesgo de que nos mojemos, dan un poco de lluvia sobre la hora de comer.

En esta salida estamos; Porteadora, Sherpatilla, Pitufín y Perkins.

Comenzamos en Herrán, una pequeña localidad de la zona que tiene un pequeño parking justo a la entrada. Tras dejar el coche y prepararnos, comenzamos l aventura.

La ruta nos sorprende desde el principio, habíamos leído sobre ella pero la verdad es que es una pasada. Discurre pegada al río Purón y deja unas vistas espectaculares. Nada más empezar  a mano izquierda el desfiladero es impresionante, recorremos la senda pegados al río, no lo podemos ver, pero sí oír, discurre baste por debajo de donde nos encontramos.

Según vamos avanzando, el camino del río discurre a menos profundidad y se va acercando a nuestro desnivel. Poco más de 1 Km andando y te encuentras con la ermita de San Roque, y unas ruinas antiguas. Además del desfiladero ya se comienza a disfrutar de las vistas del río porque discurre casi a nuestra altura, son impresionantes las caídas de agua y zonas de rápida corriente. Una gozada.

Tras pasar el arco de piedra y disfrutar de las mejores cascadas y pozas de agua, se llega a la caseta/refugio a la que echamos el ojo pensando en comer a la vuelta.


Tras unos dos kilómetros, el camino que va todo el tiempo picando hacia arriba, deja de nuevo el río ladera a abajo y llega a la bifurcación. Aquí hay que optar por ir por la izquierda o por la derecha, como vamos a realizar la ruta circular danto la vuelta al monte Santa Ana, nos da un poco igual y escogemos la ruta a izquierda que discurre pegada al río.

Tras unos kilómetros y atravesar los prados, se llega finalmente a la Iglesia de San Esteban de Ribera, muy bonita aunque en mal estado y con el acceso cerrado. Aquí se puede seguir el camino hacia Errota y luego volver otra vez pero nosotros optamos por cruzar el puente a mano derecha para seguir con la ruta circular alrededor del monte Santa Ana.

Mientras cruzamos los prados comienza a lloviznar, se veía venir, y nos pilla precisamente en la zona de prados, con aire, un rato algo desagradable que recorremos sin parar para llegar a los pinos y protegernos del aire y algo de la lluvia lo antes posible.

Hacemos una pequeña parada para reponer fuerzas y deja de llover. ¡Estamos de suerte!

Tras recuperar fuerzas, nos lanzamos por el camino que vuelve a picar hacia arriba y rodea poco a poco el monte Santa Ana, es una senda estrecha. Tras un par de kilómetros, el camino discurre justo por la frontera con Álava, y al poco rato llega a una explanada, justo antes de comenzar el descenso, sale una camino a derechas que permite subir hasta la cima de Santa Ana.

Tras un pequeño debate, decidimos que tenemos tiempo y fuerzas, y tomamos el sendero. Se va estrechando y cogiendo pendiente hasta hacerse realmente duro y complicado pero tras unos cientos de metros, nos permite coronar Santa Ana.

Las vistas justifican el esfuerzo, es impresionante, podemos ver la iglesia de San Esteban, el alto de Cuovoque, y toda la sierra y los valles, ¡espectacular!

Tras un pequeño descanso, y disfrutar de las vistas (aquí el aire no para de soplar) comenzamos el descenso, es algo complicado pero se deja hacer. y finalmente volvemos a la explanada y a la ruta circular.

Desde aquí es todo descenso, el camino es tedioso porque tiene mucha piedra y eso siempre complica las bajadas, pero como siempre, bajar es menos duro y por si fuera poco ha salido el sol.

Una vez terminada la bajada, nos encontramos en la bifurcación que tomamos al principio, girando a izquierdas, volvemos al camino original que ya conocemos y lo recorremos nuevamente de regreso camino del merendero/caseta/refugio que tenemos fichado desde el principio.

Justo cuando llegamos a la caseta, empieza a lloviznar de nuevo, hemos tenido mucha suerte. Dentro nos sentamos a comer y a descansar un rato.

Tras el pequeño ágape, hacemos de vuelta los dos kilómetros que nos separan del coche.

Otro magnífico día.



domingo, 24 de marzo de 2024

SENDA SCHMIDT - SIETE PICOS

 

Salimos el Domingo temprano en dirección al parking del Puerto de Navacerrada porque no estábamos seguros si habría mucha o poca nieve y si el parking acabaría llenándose y la Guardia Civil cortando la carretera. Dado que la idea es empezar temprano y acabaremos antes de la hora de comer, el plan consiste en recorrer el Camino Schmidt, subir a Siete Picos, hacer la cuerda y volver al Puerto de Navacerrada, y desde allí acercarnos a Cercedilla a comer. 

Al final no había tanta gente y el parking estaba poco lleno por lo que aparcamos pronto y a las 8.30 estábamos listos para comenzar.

Para esta salida contamos con Javi, Ana, Nacho, Raúl, Pitufín, Sherpatilla, Perkins y Porteadora.

Iniciamos la ruta con una temperatura bastante agradable, dada la hora del día, y que aún estamos en marzo, unos 12ºC. Salimos por el Camino Schmidt, cruzamos la pista de esquí, y recomemos esta famosa senda que discurre entre pinos. Apenas hay algún nevero, si bien, encontramos muchos riachuelos y caídas de agua propias del deshielo. Este año los esquiadores no han tenido suerte, poca nieve y durante muy poco tiempo.

El camino, que es casi todo el tiempo llano, es muy agradable y lo recorremos en poco tiempo y con buen ritmo. Poco más de 4Km en 1 hora y cuarto.

La fortuna nos sonrió y mientras recorríamos esta transitada senda (en esta ocasión casi sin cruzarnos con nadie), tuvimos la fortuna de cruzarnos con un venado que pasa de derecha a izquierda subiendo la ladera. Que gozada de imagen. A unos 100 metros se paró a mirarnos, y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que no iba solo, y que otro cruzaba por detrás de nosotros. La verdad es que cuando ves animales salvajes en su entorno, sientes algo especial por dentro. Nuestros intentos de fotografiar el momento fracasan, y tan pronto como nos ponemos a buscar el móvil, los dos se perdieron colina arriba.
Al llegar al Collado Ventoso, hacemos una pequeña parada para coger fuerzas y reponer líquidos. Los peques aprovechan para hacer una improvisada guerra de nieve usando la poca nieve que aún quedan en los algunos neveros esparcidos por el campo, y que sobreviven a las temperaturas de estos días.
Tras el merecido descanso, giramos a izquierdas evitando la ruta que lleva al Camino de la República, ya que nuestra intención es subir Siete Picos. El ritmo cambia dado que ahora estamos subiendo, recorremos poco más de 700m en 25 minutos haciendo una parada intermedia para una segunda guerra de nieve. Según vamos subiendo los casi 300 m de desnivel, los neveros van aumentando en número y en tamaño, una tentación demasiado fuerte para los peques, … y los mayores.
Coronamos Siete Picos y subimos al segundo pico, que es el que encuentras de frente al subir directamente desde Collado Ventoso.

Aquí, y como no puede ser de otra forma, nos deleitamos con las increíbles vistas, una autentica gozada que justifican todo el esfuerzo. Nos relajamos y tras un rato nos lanzamos a recorrer la cuerda en dirección al sexto pico (el más cercano a Navacerrada y el de más altura). La temperatura es magnífica, unos 16ºC con sol, una gozada para andar por la montaña.

El recorrido es muy tedioso, hay mucha nieve que tapa los senderos, pero insuficiente para andar por ella, se hace complicado recorrer la cuerda sin desviarse demasiado y sin subir todos los picos, las enormes rocas cubiertas parcialmente de nieve son peligrosas y hay que andar despacio y con cuidado, en especial por los posibles resbalones o por el riesgo de pisar en nieve y que se hunda el pie en algún agujero o espacio entre las rocas. 

Tardamos unos 40 minutos en recorrer el kilómetro y medio que separa el segundo pico del sexto. Este recorrido ha sido realmente duro y caso todos han tenido algún pequeño incidente resbalando o pisando mal, aunque sin más percance.

Una vez alcanzamos el sexto pico, la nieve desaparece y se hace fácil andar.

A pesar de que llevamos poco más de 2 horas andando, las paradas realizadas para descansar, guerras de nieve y sobre todo para disfrutar de las vistas desde el segundo pico, han consumido gran parte de nuestro tiempo y decidimos no subir el sexto y comenzar el descenso para poder llegar a comer al restaurante donde hemos reservado.

El descenso es duro para las piernas que llevan ya una gran carga, se hace por el sendero que zigzaguea hacia el Puerto de Navacerrada, es un sendero con mucha piedra y que desciende muy rápido lo que carga mucho las ya maltrechas rodillas. Unos 250 m de desnivel en algo menos de 1 kilómetro. A pesar de la dureza, tardamos poco más de 15 minutos en bajar (que bien se baja) y tomar la senda que recorre la zona de pistas en dirección al Puerto.

Al final un total de 3 horas andando para recorrer unos 9,5 Km, una mañana magnífica. Una vez en el Puerto, recuperamos los vehículos y nos lanzamos a Cercedilla para el merecido ágape, que como no puedes ser de otra forma, incluye el famoso cordero asado de la zona. Ahora toca pensar en la próxima.




sábado, 17 de febrero de 2024

PRESA DEL PONTO DE LA OLIVA

Hoy toca excursión por la sierra norte de Madrid, en concreto vamos a recorrer una ruta circular por la presa del Pontón de la Oliva. En esta ruta estaremos Perkins, Porteadora, Sherpatilla y el Pitufín que cada día anda más.

La ruta es agradable, se inicia desde la presa del Pontón, allí hay un parking para dejar el coche, aunque si llegas muy tarde puede ser algo difícil encontrar sitio.

Iniciamos la ruta pasando la barrera para directamente afrontar las increíbles vistas de la presa y el barranco que queda en la margen derecha del río Lozoya, que aquí hace de frontera natural entre Madrid y Guadalajara, zona usada por múltiples escaladores a los que podemos ver escalando la pared vertical, una vista que acongoja un poco.

El sendero discurre pegado al río y por el camino nos cruzamos con otros caminantes. Es muy agradable y apenas tiene desnivel. Son 4 kilómetros muy sencillos y agradables en los que vamos calentando las piernas a la par que disfrutando del camino.

A los 4 kilómetros, el camino se bifurca, nosotros tomamos la senda a izquierdas que se separa del río y comenzamos un ligero ascenso continuado que nos lleva a afrontar el desnivel máximo de hoy, unos 150 metros en 4 kilómetros, algo sencillo y que se hace cómodamente.

Las vistas desde arriba son impresionantes. Los pinos están llenos de nidos de orugas, una vista que pone los pelos de punta al imaginas esos miles de procesionarias…, aquí aprovechamos una zona de hierba al sol para hacer un mini camping para tomarnos el merecido bocata y dejar que los peques descansen un poco.

El camino llega hasta la carretera del Arroyo, aquí continuamos recto dejando los pinares a mano izquierda y al poco tiempo tomamos el desvío a izquierdas para ver los restos arqueológicos de la Dehesa de la Oliva, un poblado antiguo de época árabe-medieval donde se pueden apreciar lo que fueron las viviendas y restos de algunas tumbas.


Volvemos al camino original tras visitar la zona y retomamos el camino, que ahora desciende de forma rápida (150 metros en solo 2 kilómetros) en zigzag camino del parking. En total 10,3 Km circulares que se hacen de forma agradable y sencilla.