En esta ocasión la logística nos hace plantear un horario más tranquilo llegando a Cerceda a las 13:00 y haciendo una parada para la comida de Junior.
Porteadora ejerció nuevamente de "porteadora" y se hizo cargo de subir al pequeño Junior, la falta de costumbre tras año y medio de parada y la carga de peso adicional, hicieron que llegase algo cansada.
El retorno lo hicimos por el mismo camino, si bien Perkins se hizo cargo de bajar a Junior dando así un descanso a Porteadora. En poco más de una hora ya estábamos tomando un refrigerio en el bar, y Junior su merienda.
Una salida suave pero que rompe una inercia negativa y augura muchas futuras salidas.