Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

sábado, 19 de marzo de 2011

ALTO DEL TÍO CELESTINO


A pesar de las excelentes previsiones meteorológicas, las altas expectativas de nieve y la magnífica oferta gastronómica, Sherpa y Panzer por temas familiares y Nachete por un compromiso nocturno se dieron de baja en esta ocasión y tan sólo Boquerón, To’quemao, Porteadora y Perkins se apuntaron a esta prometedora excursión por tierras Palentinas.

El viernes a las 20:00 horas, Porteadora, To’quemao y Boquerón, tras adquirir las pertinentes provisiones, recogen a Perkins y tomas la N-I con dirección a Burgos, desde allí por la 231 en dirección a León. 

A unos 20 Km de Burgos tras una salida en falso buscando un lugar para comer algo, encontramos un bar abierto donde nos pudimos tomar unos bocatas para cenar e hicimos el cambio de conductor. 

Como a las 00:30 horas llegamos a Guardo, Velilla del Río Carrión y tomamos la carretera de los pantanos. Al poco de tomarla y de forma sorprendente por la proximidad a la urbe, tuvimos la oportunidad de admirar unos venados próximos a la carretera.
La temperatura exterior, bajando poco a poco, hasta llegar a 0ºC al llegar a Camporedondo, allí se nos cruzó un zorro por delante del coche, ligero frenado que sacó a To’quemao del sueño que había cogido en Guardo.


Llegada a la casa (calentita por que nos habían encendido la calefacción, reparto de camas, preparación de los bocatas y al congelador (truco andaluz para mantener el pan crujiente), y claro ya eran casi las 2:00 horas así que todos a dormir. 

A las 9:30 horas nos levantamos poco a poco, preparamos las mochilas, y nos marcamos un desayuno estilo Boquerón, básicamente pan tostado con aceite picante (a la guindilla) y algo de embutido (morcón y salchichón), aderezado con leche o colacao según el caso. To’quemao se marcó un filete de morcón que era para verlo mientras Boquerón bañaba las tostadas en aceite.

Tras el desayuno, a las 11:00 (hora prudencial), nos hicimos al camino, la temperatura exterior de 6ºC engañaba, ya que al sol la sensación térmica era muy agradable. 
 
Tras la primera hora de caminata, se cruza el puente, la temperatura y la sensación térmica hacen que comencemos a quitarnos capas, Boquerón y Perkins pasan a la manga corta, mientras Porteadora se quita la primera capa (primera vez en la temporada)

Unos 30 minutos más y se llega a la base de las lombas, se cruza el puente, y se comienza la subida a las Lombas por el camino en zigzag. Una subida dura que lleva a Porteadora a quitarse una segunda capa.

Hay cierta decepción en el ambiente porque aunque las cumbres están nevadas, por el camino no hay nieve y en la subida a los prados de las Lombas tampoco. 

Tras otros 30 minutos se llega a los prados, allí, poco a poco empezamos a ver nieve, sí, nieve. Aunque la temperatura es más alta nos ponemos algo más de ropa porque se siente algo de brisa y ésta es fresca. 

Al ir llegando al final de los prados la brisa desaparece y nuevamente Perkins pasa a la manga corta y Porteadora se quita la tercera capa!. Sorprendentemente To’quemao se va poniendo ropa porque el sol es muy duro y con la nieve empieza a coger  su color natural…

En la subida a las Lombas y en el recorrido de los prados, Boquerón (Sherpatilla en funciones) era seguido de cerca por To’quemao y a más distancia por Porteadora y Perkins, de repente To’quemao gripó el motor (¿quizás por seguir el fuerte ritmo de Boquerón?, ¿quizás por el filete de morcón?)) y se vino abajo.

Al llegar al camino que se desvía hacia el Pozo de las Lomas, nos salimos a derechas para abordar la subida del Tío Celestino. La pendiente es de unos 30-40º y la nieve hace que en ocasiones nos hundamos hasta las rodillas… un camino duro en el que volvimos a estirarnos, si bien en esta ocasión, To’quemao cerraba el grupo, la verdad es que sufrió mucho en la subida y retrasó ligeramente la media.

Tras más de una hora de dura subida, alcanzamos la cumbre, en total 4 horas subiendo para superar un desnivel de 976 metros. Nada más llegar To’quemao se derrumbó, estábamos a 2.396 metros de altitud.

Almuerzo y recuperación de fuerzas con unas vistas increíbles; al sur el Espigüete, majestuoso y cubierto de nieve, que imagen; al oeste Pico Murcia y parte de los Picos de Europa; al este Curavacas (da algo de miedo) y al norte Peña Prieta y Pico de las Tres Provincias (todos ellos en nuestro punto de mira para futuras ascensiones) y todos los Picos de Europa invitándonos a deleitarnos de un instante mágico. IMPRESIONANTE, así da gusto comer, unos 20ºC, sol, y que vistas...

Tras 30 minutos de descanso, comenzamos el descenso, Porteadora algo preocupada por la elevada pendiente y el vértigo pero fue más sencillo de lo esperado, la nieve estaba blanda y se podía bajar sin riesgo. 

Tras 30 minutos bajando, llegamos a la parte final del descenso, y allí una vez más nos pusimos a practicar el culing boguen descendiendo a toda velocidad la última parte, risas, videos y algo de descanso.

Una vez descendido el Alto del Tío Celestino, nos encaminamos por el camino de los prados de regreso a las Lombas, allí la nieve desapareció poco a poco, y tras descender las Lombas, nos abrigamos de nuevo ya el sol empezaba a caer al igual que la temperatura. 

Tras casi tres horas de bajada llegamos a Cardaño de Arriba. Total subida, almuerzo y descenso 7 horas y media.

Duchas, descargas de fotos, aperitivo y a Camporedondo a cenar, jijas, chipirones, ensalada, patatas con almejas, revuelto … vamos lo normal para recuperarse.
Disfrutamos del partido y el cansancio nos llevó a dormir, el orujo tendrá que esperar a otra ocasión.
El domingo nos levantamos tarde, como no podía ser de otra forma, a las 10:00 horas, recogimos nuestras cosas y nos marcamos un desayuno estilo Boquerón.

A las 12:00 tomamos carretera camino de Lerma, allí nos esperaban ¾ de cordero y un poco de vino. Como no podía ser de otra forma, estaba exquisito y dimos buena cuenta de la comida, terminando con algunos “barcos” en la salsa y un buen postre. Un fin de semana magnífico, ya estamos deseando salir de nuevo…


3 comentarios:

  1. Una de nuestras mejores excursiones. Las vistas fueron increibles y el tiempo inmejorable.

    Chicos, vamos a por la proxima ya!!!

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  2. Que envidia!!!!! nieve, sol, vistas, gastronomía...que más se puede pedir. Espero no perderme la siguiente.

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  3. Tremendo!! He disfrutado como un enano..... ha sido un fin de semana con desconexión total. Esta mañana al llegar al trabajo he tenido que ponerme a recordar qué es lo que hago para ganarme la vida.......

    Los anfitriones, de 10.

    Muchas gracias, y a por la siguiente!!!!!! :))

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