A pesar de las excelentes
previsiones meteorológicas, las altas expectativas de nieve y la magnífica
oferta gastronómica, Sherpa y Panzer por temas familiares y Nachete por un
compromiso nocturno se dieron de baja en esta ocasión y tan sólo Boquerón, To’quemao,
Porteadora y Perkins se apuntaron a esta prometedora excursión por tierras
Palentinas.
El viernes a las 20:00 horas,
Porteadora, To’quemao y Boquerón, tras adquirir las pertinentes provisiones,
recogen a Perkins y tomas la N-I con dirección a Burgos, desde allí por la 231
en dirección a León.
Como a las 00:30 horas llegamos a
Guardo, Velilla del Río Carrión y tomamos la carretera de los pantanos. Al poco
de tomarla y de forma sorprendente por la proximidad a la urbe, tuvimos la
oportunidad de admirar unos venados próximos a la carretera.
La temperatura exterior, bajando
poco a poco, hasta llegar a 0ºC al llegar a Camporedondo, allí se nos cruzó un
zorro por delante del coche, ligero frenado que sacó a To’quemao del sueño que
había cogido en Guardo.
A las 9:30 horas nos levantamos
poco a poco, preparamos las mochilas, y nos marcamos un desayuno estilo
Boquerón, básicamente pan tostado con aceite picante (a la guindilla) y algo de
embutido (morcón y salchichón), aderezado con leche o colacao según el caso.
To’quemao se marcó un filete de morcón que era para verlo mientras Boquerón
bañaba las tostadas en aceite.
Tras el desayuno, a las 11:00
(hora prudencial), nos hicimos al camino, la temperatura exterior de 6ºC
engañaba, ya que al sol la sensación térmica era muy agradable.
Tras la primera hora de caminata,
se cruza el puente, la temperatura y la sensación térmica hacen que comencemos
a quitarnos capas, Boquerón y Perkins pasan a la manga corta, mientras
Porteadora se quita la primera capa (primera vez en la temporada)
Unos 30 minutos más y se llega a
la base de las lombas, se cruza el puente, y se comienza la subida a las Lombas
por el camino en zigzag. Una subida dura que lleva a Porteadora a quitarse una
segunda capa.
Tras otros 30 minutos se llega a
los prados, allí, poco a poco empezamos a ver nieve, sí, nieve. Aunque la
temperatura es más alta nos ponemos algo más de ropa porque se siente algo de
brisa y ésta es fresca.
Al ir llegando al final de los
prados la brisa desaparece y nuevamente Perkins pasa a la manga corta y
Porteadora se quita la tercera capa!. Sorprendentemente To’quemao se va
poniendo ropa porque el sol es muy duro y con la nieve empieza a coger su color natural…
Al llegar al camino que se desvía
hacia el Pozo de las Lomas, nos salimos a derechas para abordar la subida del Tío
Celestino. La pendiente es de unos 30-40º y la nieve hace que en ocasiones nos
hundamos hasta las rodillas… un camino duro en el que volvimos a estirarnos, si
bien en esta ocasión, To’quemao cerraba el grupo, la verdad es que sufrió mucho
en la subida y retrasó ligeramente la media.
Tras más de una hora de dura
subida, alcanzamos la cumbre, en total 4 horas subiendo para superar un
desnivel de 976 metros. Nada más llegar To’quemao se derrumbó, estábamos a 2.396
metros de altitud.
Almuerzo y recuperación de
fuerzas con unas vistas increíbles; al sur el Espigüete, majestuoso y cubierto
de nieve, que imagen; al oeste Pico Murcia y parte de los Picos de Europa; al
este Curavacas (da algo de miedo) y al norte Peña Prieta y Pico de las Tres Provincias
(todos ellos en nuestro punto de mira para futuras ascensiones) y todos los
Picos de Europa invitándonos a deleitarnos de un instante mágico.
IMPRESIONANTE, así da gusto comer, unos 20ºC, sol, y que vistas...
Tras 30 minutos de descanso,
comenzamos el descenso, Porteadora algo preocupada por la elevada pendiente y
el vértigo pero fue más sencillo de lo esperado, la nieve estaba blanda y se
podía bajar sin riesgo.
Una vez descendido el Alto del Tío Celestino, nos
encaminamos por el camino de los prados de regreso a las Lombas, allí la nieve
desapareció poco a poco, y tras descender las Lombas, nos abrigamos de nuevo ya
el sol empezaba a caer al igual que la temperatura.
Tras casi tres horas de bajada
llegamos a Cardaño de Arriba. Total subida, almuerzo y descenso 7 horas y
media.
Disfrutamos del partido y el
cansancio nos llevó a dormir, el orujo tendrá que esperar a otra ocasión.
El domingo nos levantamos tarde,
como no podía ser de otra forma, a las 10:00 horas, recogimos nuestras cosas y
nos marcamos un desayuno estilo Boquerón.
A las 12:00 tomamos carretera camino de Lerma, allí nos esperaban ¾ de cordero y un poco de vino. Como no podía ser de otra forma, estaba exquisito y dimos buena cuenta de la comida, terminando con algunos “barcos” en la salsa y un buen postre. Un fin de semana magnífico, ya estamos deseando salir de nuevo…
A las 12:00 tomamos carretera camino de Lerma, allí nos esperaban ¾ de cordero y un poco de vino. Como no podía ser de otra forma, estaba exquisito y dimos buena cuenta de la comida, terminando con algunos “barcos” en la salsa y un buen postre. Un fin de semana magnífico, ya estamos deseando salir de nuevo…
Una de nuestras mejores excursiones. Las vistas fueron increibles y el tiempo inmejorable.
ResponderEliminarChicos, vamos a por la proxima ya!!!
Que envidia!!!!! nieve, sol, vistas, gastronomía...que más se puede pedir. Espero no perderme la siguiente.
ResponderEliminarTremendo!! He disfrutado como un enano..... ha sido un fin de semana con desconexión total. Esta mañana al llegar al trabajo he tenido que ponerme a recordar qué es lo que hago para ganarme la vida.......
ResponderEliminarLos anfitriones, de 10.
Muchas gracias, y a por la siguiente!!!!!! :))