Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

viernes, 23 de agosto de 2024

El espaldar de La Cabrera


 Hoy hacemos una rutilla para quemar un poco de energía cara al fin de semana que se nos viene encima con "barbacoa", tarta, etc. 

Porteadora, Sherpatilla y Perkin van a recorrer el "espaldar", una ruta circular que recorro la cara norte de la sierra de la Cabrera a una cota ligeramente inferior a la cuerda.

El día es muy caluroso y la hora de salida no era la más apropiada para evitar el calor pero por la mañana había que trabajar y no queremos salir muy tarde que ahora anochece antes.

La ruta sale del Cancho y tras recorrer en tan solo 40 min los casi 3 km en continuo ascenso por poco más que un sendero, bastante incómodo de recorrer. Se alcanza la ruta que va desde La Cabrera (pegada a la A1) hasta Valdemanco rodeando toda la sierra, y con la posibilidad de tomar el desvío hasta Lozoyuela .

Este camino, ancho y fácil de recorrer, nos permite descender y disfrutar de unas vistas espectaculares entre los múltiples pinares de la zona que además nos protegen del duro sol. 

Tras el descenso y un falso llano con repechos, se llega al desvió a izquierdas que nos saca del camino para emprender la subida. algo más de 200 m de desnivel en poco más de 2,5 km. Desde aquí se puede disfrutar del todo el valle norte.

Tras un pequeño descanso, comenzamos ahora el descenso que nos lleva por la cara norte de la sierra hasta el camino de subida al Pico de la Miel, donde nos unimos de nuevo al sendero que lleva de vuelta al Cancho.

En total una ruta de casi 14 km con un desnivel total de más de 400 m entre las dos subidas. Creo que nos hemos ganado la "barbacoa" del sábado. Ahora un abaño en la piscina y a comer algo.




domingo, 18 de agosto de 2024

PICO DE LA MIEL

 Hoy Porteadora, Sherpatilla y Perkin van a subir el Pico de La Miel en la Cabrera. Una subida no muy dura pero que nos servirá para ir soltando piernas cara a la nueva temporada que empieza en septiembre.

Afrontamos la subida por la cara sur, por este lado la subida es muy pronunciada y el camino es difícil de seguir, ya que a partir de una determinada altura, se va perdiendo y hay que ir improvisando a través de pequeños senderos hasta alcanzar la roca, donde hay que pasar por zonas algo complicadas. 

Desde allí se rodea ligeramente y ya se sale a la cara sur, donde se sube de forma sencilla entre grandes piedras hasta la cima (1392m). En total libramos un desnivel de algo más de 300 m en solo 1,7 Km , un esfuerzo importante que nos lleva solo 30 min. 


Las vistas del pueblo y de Madrid (a lo lejos) son impresionantes, por detrás, se puede disfrutar de todo el norte de Madrid, valle de Lozoya, los embalses, una pasada.

El descenso lo hacemos por la cara norte-este, es más largo pero más sencillo y para bajar, consideramos que más seguro. Casi 2 km para descender los poco más de 300 m. 




viernes, 2 de agosto de 2024

CAMINO DE LOS DIOSES


Hoy, vamos a realizar nuestra primera ruta en Italia, aprovechando el periodo de vacaciones, Perkin, Porteadora, Pitufin y Sherpatilla, se aventuran a realizar el "camino de los dioses" que recorre la costa Amaltriciana entre Bomerano y Nacelle.

El día promete, un cielo completamente azul y temperatura alta, sin duda pasaremos calor. Tras aparcar el coche en Bomerano, encontramos fácilmente el comienzo del camino y nos lanzamos a la aventura. El camino zigzaguea por la costa en descenso más o menos constante durante casi 5,5 km. Las vistas son espectaculares, se puede apreciar todo el mar plagado de yates, la escarpada costa, las montañas... una gozada para los ojos. 


El descenso arroja un desnivel de aproximadamente 220 m, pero con continuas subidas y bajadas y un terreno pedregoso que fatiga bastante los pies. El sol ayuda poco, es un día espléndido pero el calor nos pasa factura y será difícil que no se nos agote el agua.

A unos 2 km de la salida, llegamos a la fuente. Un punto con vistas espectaculares y que además nos permite recuperar líquido y rellenar las cantimploras. 

Tras una dura caminata, finalmente alcanzamos Bocelle. Un pueblo pintoresco con una escalera impresionante que permite bajar hasta Arienzo (punto final del camino de lo Dioses). En esta ocasión no vamos a descender hasta el final, sería un castigo enorme bajar los más de 400 m de desnivel por la escalera y luego tener que volver a subirlos dado que el coche lo tenemos en Bomerano y la ruta no es circular (creo que Pitufín nos mataría de plateárselo)


Bajamos solo hasta la plaza central para disfrutar de las vistas y visitar el kiosko de bebidas y homenajearnos con un granizado de limón (producto estrella de la zona)

Desde aquí solo queda retornar por el mismo camino, disfrutando de las vistas y del granizado de limón. 

El agua se nos acaba al llegar a la fuente, recargamos, nos refrescamos y recorremos el tramo final de vuelta al coche, casi 11Km en algo menos de 4 horas. Al llegar nos cambiamos de camiseta, nos refrescamos y aprovechamos que es la hora de comer para darnos un festín en un pequeño restaurante local donde disfrutamos de la plasta italiana..

Gran día para recordar!