Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

domingo, 15 de mayo de 2011

SIETE PICOS


Por fin hemos estrenado la primavera, y digo bien a pesar de las escapadas de marzo y abril ya que este año la nieve ha aguantado hasta casi Semana Santa, un lujo. En esta ocasión, casi un año y medio después, hemos decidido repetir siete picos, más que nada por aquello de poder ver los “picos”, algo que fue completamente imposible la última vez en 2009 y apreciar las bonitas vistas de Madrid y la sierra desde esa perspectiva.

La previsión era buena, sol y no demasiado calor, así que organizamos la escapada con toda la ilusión que supone subir a la montaña sin nieve después de casi 6 meses.


Serpa en esta ocasión no pudo acompañarnos (temas familiares), To’quemao anda por tierras Vascas disfrutando de unas “vacaciones” y Nachete está de viaje por trabajo, así que en esta ocasión fuimos solo cuatro: Portadora, Panzer, Boquerón (haciendo de serpatilla) y Perkins.

A las 9:00, estábamos montando las cosas en “la perla negra”, que es el vehículo familiar de Panzer (para Panzer no existe el concepto “pequeño”) y salimos para Navacerrada. Una vez allí, y por aquello de romper las costumbres, Panzer aparcó “la perla negra” en un sitio razonablemente cercano del bar del puerto.