Tras unas semanas de descanso y aprovechando las excelentes previsiones meteorológicas nos planificamos una nueva aventura, en esta ocasión el objetivo era doble, por una parte culminar un nuevo K2 (no conquistado antes), en segundo lugar satisfacer nuestra sed de venganza, así que nos planificamos subir el Pico del Lobo (sierra del Ayllón)
En el último momento, 7:30 horas de la mañana, To’quemao se dio de baja, con voz temblorosa, ronca y algo corrompida por la fiesta, manifestó vía móvil que no se encontraba en condiciones…. que dura es la noche…y la juventud…
Total, a la 8:00 horas salimos del Plenilunio, Porteadora, Boquerón y Perkins camino de las Tablas, allí recogimos a Panzer y salimos para la N-I, ya serían como las 8:30 horas. Tras poco más de 1 hora de camino, en el que nos íbamos desilusionándonos poco a poco por la escasez de nieve, llegamos a la estación de esquí de la Pinilla.
Aquí la cosa cambió y un rayo de esperanza cruzó nuestras mentes, el parking casi completo, las pistas a tope… ¡NIEVE!, sí, al parecer, al magnífico día de sol que nos anunciaron las previsiones meteorológicas (y que por una vez se estaban cumpliendo), se iba a unir la ¡nieve!, algo que esperábamos a causa de las nevadas de la semana anterior, pero que por el camino habíamos llegado a pensar que no nos encontraríamos.
