Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

sábado, 6 de noviembre de 2010

OCEJÓN CARA NORTE


Nuevamente abordamos el reto de subir el Ocejón pero en esta ocasión la cara norte, desde Valverde de los Arroyos.
Nuestra experiencia: Repetimos los cuatro de la Maliciosa Sur: Nachete, Boquerón, Porteadora y Paco y nos lanzamos al reto. Desde Valverde de los Arroyos se supone que la subida es más suave que desde Majaelrayo.

Tras salir del pueblo (precioso) y preguntar a los lugareños, salimos por el camino que atraviesa el campo de fútbol. Al llegar a la bifurcación, entre nuestra inexperiencia y que Boquerón hacía de Sherpatilla (aún no es sherpa e iba algo despistado), tomamos el camino de la izquierda (erróneo), lo que nos llevó a la cascada (espectacular), pero al camino más complicado.
Desde la cascada, tomamos la ruta que rodea la montaña, básicamente se cruza el río y se va subiendo poco a poco bordeando la montaña por la ladera hasta más o menos la mitad de su altitud. Desde allí, aparecen caminos varios y a lo lejos se ve ya el Ocejón. Una subida realmente dura con piedras altas y mojadas por la humedad y poco recomendable para un descenso.

Se sigue subiendo poco a poco hacia la cordillera y se cruza la cresta en algún punto (a elegir por los caminantes) Esto te lleva al empedrado desde el que se va cresteando poco a poco camino de la cumbre (2.049 m). 

En total casi 5 horas para un desnivel de 750 m. El día magnífico, soleado.

El descenso lo hicimos por el camino “fácil”, básicamente se va descendiendo por el emparedado y se va tirando a derechas (a izquierdas se cruzaría el Ocejoncillo y se iría a Majaelrayo). Se va rodeando la montaña por el camino hasta llegar al río. 

Se cruza el río y se sigue el camino todo recto para rodera la cascada por arriba y descender por su costado (el opuesto a la montaña). Finalmente se llega a la bifurcación, campo de fútbol y Valverde de los Arroyos, donde nos tomamos un merecido refrigerio en el bar-restaurante.

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