Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

viernes, 23 de agosto de 2024

El espaldar de La Cabrera


 Hoy hacemos una rutilla para quemar un poco de energía cara al fin de semana que se nos viene encima con "barbacoa", tarta, etc. 

Porteadora, Sherpatilla y Perkin van a recorrer el "espaldar", una ruta circular que recorro la cara norte de la sierra de la Cabrera a una cota ligeramente inferior a la cuerda.

El día es muy caluroso y la hora de salida no era la más apropiada para evitar el calor pero por la mañana había que trabajar y no queremos salir muy tarde que ahora anochece antes.

La ruta sale del Cancho y tras recorrer en tan solo 40 min los casi 3 km en continuo ascenso por poco más que un sendero, bastante incómodo de recorrer. Se alcanza la ruta que va desde La Cabrera (pegada a la A1) hasta Valdemanco rodeando toda la sierra, y con la posibilidad de tomar el desvío hasta Lozoyuela .

Este camino, ancho y fácil de recorrer, nos permite descender y disfrutar de unas vistas espectaculares entre los múltiples pinares de la zona que además nos protegen del duro sol. 

Tras el descenso y un falso llano con repechos, se llega al desvió a izquierdas que nos saca del camino para emprender la subida. algo más de 200 m de desnivel en poco más de 2,5 km. Desde aquí se puede disfrutar del todo el valle norte.

Tras un pequeño descanso, comenzamos ahora el descenso que nos lleva por la cara norte de la sierra hasta el camino de subida al Pico de la Miel, donde nos unimos de nuevo al sendero que lleva de vuelta al Cancho.

En total una ruta de casi 14 km con un desnivel total de más de 400 m entre las dos subidas. Creo que nos hemos ganado la "barbacoa" del sábado. Ahora un abaño en la piscina y a comer algo.




domingo, 18 de agosto de 2024

PICO DE LA MIEL

 Hoy Porteadora, Sherpatilla y Perkin van a subir el Pico de La Miel en la Cabrera. Una subida no muy dura pero que nos servirá para ir soltando piernas cara a la nueva temporada que empieza en septiembre.

Afrontamos la subida por la cara sur, por este lado la subida es muy pronunciada y el camino es difícil de seguir, ya que a partir de una determinada altura, se va perdiendo y hay que ir improvisando a través de pequeños senderos hasta alcanzar la roca, donde hay que pasar por zonas algo complicadas. 

Desde allí se rodea ligeramente y ya se sale a la cara sur, donde se sube de forma sencilla entre grandes piedras hasta la cima (1392m). En total libramos un desnivel de algo más de 300 m en solo 1,7 Km , un esfuerzo importante que nos lleva solo 30 min. 


Las vistas del pueblo y de Madrid (a lo lejos) son impresionantes, por detrás, se puede disfrutar de todo el norte de Madrid, valle de Lozoya, los embalses, una pasada.

El descenso lo hacemos por la cara norte-este, es más largo pero más sencillo y para bajar, consideramos que más seguro. Casi 2 km para descender los poco más de 300 m. 




viernes, 2 de agosto de 2024

CAMINO DE LOS DIOSES


Hoy, vamos a realizar nuestra primera ruta en Italia, aprovechando el periodo de vacaciones, Perkin, Porteadora, Pitufin y Sherpatilla, se aventuran a realizar el "camino de los dioses" que recorre la costa Amaltriciana entre Bomerano y Nacelle.

El día promete, un cielo completamente azul y temperatura alta, sin duda pasaremos calor. Tras aparcar el coche en Bomerano, encontramos fácilmente el comienzo del camino y nos lanzamos a la aventura. El camino zigzaguea por la costa en descenso más o menos constante durante casi 5,5 km. Las vistas son espectaculares, se puede apreciar todo el mar plagado de yates, la escarpada costa, las montañas... una gozada para los ojos. 


El descenso arroja un desnivel de aproximadamente 220 m, pero con continuas subidas y bajadas y un terreno pedregoso que fatiga bastante los pies. El sol ayuda poco, es un día espléndido pero el calor nos pasa factura y será difícil que no se nos agote el agua.

A unos 2 km de la salida, llegamos a la fuente. Un punto con vistas espectaculares y que además nos permite recuperar líquido y rellenar las cantimploras. 

Tras una dura caminata, finalmente alcanzamos Bocelle. Un pueblo pintoresco con una escalera impresionante que permite bajar hasta Arienzo (punto final del camino de lo Dioses). En esta ocasión no vamos a descender hasta el final, sería un castigo enorme bajar los más de 400 m de desnivel por la escalera y luego tener que volver a subirlos dado que el coche lo tenemos en Bomerano y la ruta no es circular (creo que Pitufín nos mataría de plateárselo)


Bajamos solo hasta la plaza central para disfrutar de las vistas y visitar el kiosko de bebidas y homenajearnos con un granizado de limón (producto estrella de la zona)

Desde aquí solo queda retornar por el mismo camino, disfrutando de las vistas y del granizado de limón. 

El agua se nos acaba al llegar a la fuente, recargamos, nos refrescamos y recorremos el tramo final de vuelta al coche, casi 11Km en algo menos de 4 horas. Al llegar nos cambiamos de camiseta, nos refrescamos y aprovechamos que es la hora de comer para darnos un festín en un pequeño restaurante local donde disfrutamos de la plasta italiana..

Gran día para recordar!





domingo, 7 de julio de 2024

POZO DE LAS LOMAS

Hoy tenemos ruta sorpresa. La idea era dar un paseo, Perkin y Porteadora, por la montaña hasta los puentes donde comienza la subida al Pozo de las Lomas. Subimos a buen ritmo con idea de llegar pronto y ver si nos da tiempo a subir un poco de las Lomas. 

El paisaje es espectacular, como siempre, esta zona es preciosa. La subida la hacemos saliendo desde el parking en lugar de atravesando el pueblo porque e aunque estamos en Julio, hay mucha agua y los riachuelos de la cara este, mojan y embarran el camino y no vamos muy preparados. La cara oeste tiene menos agua y se puede recorrer mejor.

Al llegar al puente nos damos cuenta de que hemos subido muy rápido y vemos que si subimos rápido podemos llega a la Laguna a tiempo (tenemos que estar de vuelta para el aperitivo y comida porque hemos quedado con la familia).

Le echamos un par de narices y nos lanzamos a subir la Lomas a buen ritmo, poco a poco vamos subiendo la senda en zigzag, dura y con un importante desnivel de casi 650 m que acaba en las Lomas. El día es magnífico unos 24ºC y soleado. Una vez alcanzada la Loma, recorremos el sendero por las mismas camino de las Gujas y del Pozo de las Lomas. Por el camino encontramos muchas vacas y para nuestra sorpresa, en las Lomas hay caballos y potros. Que gozada.

Tras superar las Lomas, finalmente alcanzamos el Pozo de las Lomas, algo menos lleno que en otras ocasiones, pero como siempre precioso e invitándonos a sentarnos y comer. Desgraciadamente hemos subido de forma inesperada y aunque vamos bien de tiempo, apenas podemos descansar unos minutos y tomas unas fotos y tenemos que lanzarnos al descenso.

Bajar siempre es más rápido y en este caso también más sencillo dado que apenas hay zonas difíciles o pedregosas. La bajada nos permite disfrutar al fono de las magníficas y siempre amenazadoras formas de Espigüete (que grandes recuerdos). Mantenemos un buen ritmo de bajada en tan solo 60 min descendemos la Lomas, y el camino de vuelta al pueble de Cardaño de Arriba, nuevamente por el lado del parking.

Una salida inesperada y no prevista que sabe incluso mejor que las planeadas y que nos ha permitido disfrutar otra vez del Pozo de las Lomas y del entorno de los Picos de Europa. En total 10,5 km en 2 horas y media, toda una marca. Sin lugar a dudas tenemos que volver…. Espigüete, Curavacas, Tres Provincias y Pico Murcia… nos están retando….



sábado, 22 de junio de 2024

PEÑALARA

En esta ocasión vamos a enfrentarnos al pico más alto de la Comunidad de Madrid, Peñalara, un pico que está a 2.428m y que supone abordar una subida bastante dura con un desnivel de 650m. La subida la realizamos Porteadora, Sherpatilla, Pitufin, Perkins, Javi, Ana, Nachete y Raúl.

El día es bueno, soleado con nubes y con temperaturas no muy alta para la época, algo que se agradece dado que la subida se hace la mayor parte del tiempo al sol.

Iniciamos la ruta desde el aparcamiento de Cotos, nada más cruzar la carretera y tomar el sendero de subida, éste coge pendiente y endurece la subida. El camino va zigzagueando por la ladera sur y recorre la frontera natural entre la comunidad de Madrid y Castilla León. Durante la subida realizamos algunas paradas para reponer fuerzas y no castigar demasiado a los peques.

Una vez superados los primeros metros de desnivel, se puede apreciar las magníficas vistas del norte de la comunidad de Madrid y del sur de Segovia y por supuesto de Hermana Menor.

Finalmente, tras casi 2 horas y superar el desnivel de 650 m alcanzamos la cima de Peñalara (2428 m).



Desde aquí, a pesar de la bruma que limita la visión, se puede ver hasta el embalse de Lozoya y yo diría que el de Buitrago. Arriba como es habitual, sopla bastante aire y hace algo de fresco, las vistas son espléndidas, pero optamos por comenzar la ruta hacia el Risco de Claveles y refugiaros en la ladera sur de la zona rocosa cercana a la cumbre para descansar y tomarnos los tradicionales bocatas.


Tras reponer fuerzas abordamos el Risco de Claveles, una zona delicada, en especial con los peques, por el riesgo de sufrir alguna caída al pasar de piedra en piedra. Casi al final del Risco de Claveles, nos deslizamos por la cara norte para retomar el sendero que recorre la bajada del Peñalara por la cara noreste.

 


Tras un duro descenso por este pedregoso camino, alcanzamos la laguna de los Claveles. 


Superado el descenso, recorremos el sendero que va por la cara sur de Peñalara, desde la Laguna de los Claveles pasando por el mirador de Javier, hasta la Laguna de Peñalara, un paseo con pocos desniveles, el más significativo la subida al Mirador de Javier, que realizamos animadamente entre algunas vacas que pastan por la zona, disfrutando de las impresionantes vistas de Peñalara y las Lagunas.


Finalmente, el camino nos lleva de nuevo a la ruta de subida, desde donde se retoma los últimos metros de sendero hasta la entrada hasta el centro de visitantes y finalmente el parking de Cotos.

En total casi 1413 km de recorrido en poco más de 4 horas y media, un día magnífico para disfrutar de la sierra de Madrid. Ahora una cervecita en el Puerto de Navacerrada y a casa a descansar. Ya estamos pensando en la próxima salida.



jueves, 28 de marzo de 2024

DESFILADERO RIO PURON

 Hoy nos adentramos en el norte de la provincia de Burgos. La idea es aprovechar que hoy no dan mal tiempo (dan malo para casi toda la Semana Santa) y hacer una excursión por la zona norte de la provincia, justo donde limita con el País Vasco, la llamada Merindades, y en concreto recorrer el desfiladero del río Purón, 12km en ruta circular.

Comenzamos temprano pero no demasiado porque por la mañana aún hace fresco. Hay un ligero riesgo de que nos mojemos, dan un poco de lluvia sobre la hora de comer.

En esta salida estamos; Porteadora, Sherpatilla, Pitufín y Perkins.

Comenzamos en Herrán, una pequeña localidad de la zona que tiene un pequeño parking justo a la entrada. Tras dejar el coche y prepararnos, comenzamos l aventura.

La ruta nos sorprende desde el principio, habíamos leído sobre ella pero la verdad es que es una pasada. Discurre pegada al río Purón y deja unas vistas espectaculares. Nada más empezar  a mano izquierda el desfiladero es impresionante, recorremos la senda pegados al río, no lo podemos ver, pero sí oír, discurre baste por debajo de donde nos encontramos.

Según vamos avanzando, el camino del río discurre a menos profundidad y se va acercando a nuestro desnivel. Poco más de 1 Km andando y te encuentras con la ermita de San Roque, y unas ruinas antiguas. Además del desfiladero ya se comienza a disfrutar de las vistas del río porque discurre casi a nuestra altura, son impresionantes las caídas de agua y zonas de rápida corriente. Una gozada.

Tras pasar el arco de piedra y disfrutar de las mejores cascadas y pozas de agua, se llega a la caseta/refugio a la que echamos el ojo pensando en comer a la vuelta.


Tras unos dos kilómetros, el camino que va todo el tiempo picando hacia arriba, deja de nuevo el río ladera a abajo y llega a la bifurcación. Aquí hay que optar por ir por la izquierda o por la derecha, como vamos a realizar la ruta circular danto la vuelta al monte Santa Ana, nos da un poco igual y escogemos la ruta a izquierda que discurre pegada al río.

Tras unos kilómetros y atravesar los prados, se llega finalmente a la Iglesia de San Esteban de Ribera, muy bonita aunque en mal estado y con el acceso cerrado. Aquí se puede seguir el camino hacia Errota y luego volver otra vez pero nosotros optamos por cruzar el puente a mano derecha para seguir con la ruta circular alrededor del monte Santa Ana.

Mientras cruzamos los prados comienza a lloviznar, se veía venir, y nos pilla precisamente en la zona de prados, con aire, un rato algo desagradable que recorremos sin parar para llegar a los pinos y protegernos del aire y algo de la lluvia lo antes posible.

Hacemos una pequeña parada para reponer fuerzas y deja de llover. ¡Estamos de suerte!

Tras recuperar fuerzas, nos lanzamos por el camino que vuelve a picar hacia arriba y rodea poco a poco el monte Santa Ana, es una senda estrecha. Tras un par de kilómetros, el camino discurre justo por la frontera con Álava, y al poco rato llega a una explanada, justo antes de comenzar el descenso, sale una camino a derechas que permite subir hasta la cima de Santa Ana.

Tras un pequeño debate, decidimos que tenemos tiempo y fuerzas, y tomamos el sendero. Se va estrechando y cogiendo pendiente hasta hacerse realmente duro y complicado pero tras unos cientos de metros, nos permite coronar Santa Ana.

Las vistas justifican el esfuerzo, es impresionante, podemos ver la iglesia de San Esteban, el alto de Cuovoque, y toda la sierra y los valles, ¡espectacular!

Tras un pequeño descanso, y disfrutar de las vistas (aquí el aire no para de soplar) comenzamos el descenso, es algo complicado pero se deja hacer. y finalmente volvemos a la explanada y a la ruta circular.

Desde aquí es todo descenso, el camino es tedioso porque tiene mucha piedra y eso siempre complica las bajadas, pero como siempre, bajar es menos duro y por si fuera poco ha salido el sol.

Una vez terminada la bajada, nos encontramos en la bifurcación que tomamos al principio, girando a izquierdas, volvemos al camino original que ya conocemos y lo recorremos nuevamente de regreso camino del merendero/caseta/refugio que tenemos fichado desde el principio.

Justo cuando llegamos a la caseta, empieza a lloviznar de nuevo, hemos tenido mucha suerte. Dentro nos sentamos a comer y a descansar un rato.

Tras el pequeño ágape, hacemos de vuelta los dos kilómetros que nos separan del coche.

Otro magnífico día.



domingo, 24 de marzo de 2024

SENDA SCHMIDT - SIETE PICOS

 

Salimos el Domingo temprano en dirección al parking del Puerto de Navacerrada porque no estábamos seguros si habría mucha o poca nieve y si el parking acabaría llenándose y la Guardia Civil cortando la carretera. Dado que la idea es empezar temprano y acabaremos antes de la hora de comer, el plan consiste en recorrer el Camino Schmidt, subir a Siete Picos, hacer la cuerda y volver al Puerto de Navacerrada, y desde allí acercarnos a Cercedilla a comer. 

Al final no había tanta gente y el parking estaba poco lleno por lo que aparcamos pronto y a las 8.30 estábamos listos para comenzar.

Para esta salida contamos con Javi, Ana, Nacho, Raúl, Pitufín, Sherpatilla, Perkins y Porteadora.

Iniciamos la ruta con una temperatura bastante agradable, dada la hora del día, y que aún estamos en marzo, unos 12ºC. Salimos por el Camino Schmidt, cruzamos la pista de esquí, y recomemos esta famosa senda que discurre entre pinos. Apenas hay algún nevero, si bien, encontramos muchos riachuelos y caídas de agua propias del deshielo. Este año los esquiadores no han tenido suerte, poca nieve y durante muy poco tiempo.

El camino, que es casi todo el tiempo llano, es muy agradable y lo recorremos en poco tiempo y con buen ritmo. Poco más de 4Km en 1 hora y cuarto.

La fortuna nos sonrió y mientras recorríamos esta transitada senda (en esta ocasión casi sin cruzarnos con nadie), tuvimos la fortuna de cruzarnos con un venado que pasa de derecha a izquierda subiendo la ladera. Que gozada de imagen. A unos 100 metros se paró a mirarnos, y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que no iba solo, y que otro cruzaba por detrás de nosotros. La verdad es que cuando ves animales salvajes en su entorno, sientes algo especial por dentro. Nuestros intentos de fotografiar el momento fracasan, y tan pronto como nos ponemos a buscar el móvil, los dos se perdieron colina arriba.
Al llegar al Collado Ventoso, hacemos una pequeña parada para coger fuerzas y reponer líquidos. Los peques aprovechan para hacer una improvisada guerra de nieve usando la poca nieve que aún quedan en los algunos neveros esparcidos por el campo, y que sobreviven a las temperaturas de estos días.
Tras el merecido descanso, giramos a izquierdas evitando la ruta que lleva al Camino de la República, ya que nuestra intención es subir Siete Picos. El ritmo cambia dado que ahora estamos subiendo, recorremos poco más de 700m en 25 minutos haciendo una parada intermedia para una segunda guerra de nieve. Según vamos subiendo los casi 300 m de desnivel, los neveros van aumentando en número y en tamaño, una tentación demasiado fuerte para los peques, … y los mayores.
Coronamos Siete Picos y subimos al segundo pico, que es el que encuentras de frente al subir directamente desde Collado Ventoso.

Aquí, y como no puede ser de otra forma, nos deleitamos con las increíbles vistas, una autentica gozada que justifican todo el esfuerzo. Nos relajamos y tras un rato nos lanzamos a recorrer la cuerda en dirección al sexto pico (el más cercano a Navacerrada y el de más altura). La temperatura es magnífica, unos 16ºC con sol, una gozada para andar por la montaña.

El recorrido es muy tedioso, hay mucha nieve que tapa los senderos, pero insuficiente para andar por ella, se hace complicado recorrer la cuerda sin desviarse demasiado y sin subir todos los picos, las enormes rocas cubiertas parcialmente de nieve son peligrosas y hay que andar despacio y con cuidado, en especial por los posibles resbalones o por el riesgo de pisar en nieve y que se hunda el pie en algún agujero o espacio entre las rocas. 

Tardamos unos 40 minutos en recorrer el kilómetro y medio que separa el segundo pico del sexto. Este recorrido ha sido realmente duro y caso todos han tenido algún pequeño incidente resbalando o pisando mal, aunque sin más percance.

Una vez alcanzamos el sexto pico, la nieve desaparece y se hace fácil andar.

A pesar de que llevamos poco más de 2 horas andando, las paradas realizadas para descansar, guerras de nieve y sobre todo para disfrutar de las vistas desde el segundo pico, han consumido gran parte de nuestro tiempo y decidimos no subir el sexto y comenzar el descenso para poder llegar a comer al restaurante donde hemos reservado.

El descenso es duro para las piernas que llevan ya una gran carga, se hace por el sendero que zigzaguea hacia el Puerto de Navacerrada, es un sendero con mucha piedra y que desciende muy rápido lo que carga mucho las ya maltrechas rodillas. Unos 250 m de desnivel en algo menos de 1 kilómetro. A pesar de la dureza, tardamos poco más de 15 minutos en bajar (que bien se baja) y tomar la senda que recorre la zona de pistas en dirección al Puerto.

Al final un total de 3 horas andando para recorrer unos 9,5 Km, una mañana magnífica. Una vez en el Puerto, recuperamos los vehículos y nos lanzamos a Cercedilla para el merecido ágape, que como no puedes ser de otra forma, incluye el famoso cordero asado de la zona. Ahora toca pensar en la próxima.




sábado, 17 de febrero de 2024

PRESA DEL PONTO DE LA OLIVA

Hoy toca excursión por la sierra norte de Madrid, en concreto vamos a recorrer una ruta circular por la presa del Pontón de la Oliva. En esta ruta estaremos Perkins, Porteadora, Sherpatilla y el Pitufín que cada día anda más.

La ruta es agradable, se inicia desde la presa del Pontón, allí hay un parking para dejar el coche, aunque si llegas muy tarde puede ser algo difícil encontrar sitio.

Iniciamos la ruta pasando la barrera para directamente afrontar las increíbles vistas de la presa y el barranco que queda en la margen derecha del río Lozoya, que aquí hace de frontera natural entre Madrid y Guadalajara, zona usada por múltiples escaladores a los que podemos ver escalando la pared vertical, una vista que acongoja un poco.

El sendero discurre pegado al río y por el camino nos cruzamos con otros caminantes. Es muy agradable y apenas tiene desnivel. Son 4 kilómetros muy sencillos y agradables en los que vamos calentando las piernas a la par que disfrutando del camino.

A los 4 kilómetros, el camino se bifurca, nosotros tomamos la senda a izquierdas que se separa del río y comenzamos un ligero ascenso continuado que nos lleva a afrontar el desnivel máximo de hoy, unos 150 metros en 4 kilómetros, algo sencillo y que se hace cómodamente.

Las vistas desde arriba son impresionantes. Los pinos están llenos de nidos de orugas, una vista que pone los pelos de punta al imaginas esos miles de procesionarias…, aquí aprovechamos una zona de hierba al sol para hacer un mini camping para tomarnos el merecido bocata y dejar que los peques descansen un poco.

El camino llega hasta la carretera del Arroyo, aquí continuamos recto dejando los pinares a mano izquierda y al poco tiempo tomamos el desvío a izquierdas para ver los restos arqueológicos de la Dehesa de la Oliva, un poblado antiguo de época árabe-medieval donde se pueden apreciar lo que fueron las viviendas y restos de algunas tumbas.


Volvemos al camino original tras visitar la zona y retomamos el camino, que ahora desciende de forma rápida (150 metros en solo 2 kilómetros) en zigzag camino del parking. En total 10,3 Km circulares que se hacen de forma agradable y sencilla.




domingo, 19 de noviembre de 2023

EL CASTAÑAR DEL TIEMBLO

En esta ocasión hemos hecho una ruta “estacional” aprovechando el Otoño por el Castañar del Tiemblo. 

Una zona fantástica y agradable para disfrutar de los colores rojizos, amarillos propios del otoño recorriendo una ruta de poco más de 7Km circular entre cientos de castaños por un suelo enmoquetado de hojas otoñales, una gozada.


Salimos desde El Tiemblo, por la calle Recaudador hasta la barrera que da acceso a la pista de acceso al "castañar". Como llegamos pronto (9.30h), y el parking aún no está completo, subimos con los coches y aparcamos arriba (hay una alternativa si el parking está lleno, subir en autobús). 

Frente al parking sale la ruta, siempre entre castaños por lo que, si se hace en épocas de más calor, seguro que también es muy agradable y se camina principalmente por la sombra. 

Nosotros hemos elegido el otoño (temporada alta y con un coste por persona y coche por el acceso) por disfrutar de los colores propios de esta época en que los castaños cambian de color y dejan caer todas sus hojas, un espectáculo impresionante.
Al poco tiempo nos encontramos con el refugio de Majalavilla un simpático edifico de piedra con una envidiable chimenea que podría sin lugar a dudas sacarnos de un gran aprieto en condiciones
climatológicas adversas.

Desde este punto, la ruta discurre paralela al arroyo de la Yedra, casi sin pendiente, lo que nos permite disfrutar de un paisaje animado por la corriente del río, sus pequeñas cascadas y continuos vericuetos. 

Por el camino la senda permite cruzar el arroyo a través de un simpático puente que aprovechamos para hacernos una magnífica foto.

Sin cruzar el arroyo, como a un kilómetro de la salida, se llega a una pequeña desviación que permite acercarse y admirar el castaño por excelencia, un árbol que lleva la friolera de 500 años allí, dando sombra y cobijo a pastores y caminantes.

Al cabo de algo aproximadamente otro kilómetro, se abre un camino a la derecha (marcado con la clásica cruz de camino incorrecto) y que recorrimos intencionadamente durante unas decenas de metros para poder llegar al puente y disfrutar del mismo, unas vistas magníficas y un lugar perfecto para relajarse.

Tras retroceder esas decenas de metros hasta recuperar el camino, la senda hace un giro de casi 180º para volver por la ruta corta (camino de regreso al parking en una ruta circular de unos cuatro kilómetros).

Nosotros optamos por seguir adelante tomando el camino, que apenas se ve, y que gira más adelante y de forma más suave a mano izquierdas para subir la colina. 

La subida es dura, unos 150 metros de desnivel en menos de un kilómetro. 

Una vez arriba, se ve la valla de separación entre parcelas y que además separa las CCAA de Castilla y León y Madrid. Aquí hay que seguir la valla a izquierdas (dirección este y que ya no es separación entre las CCAA) para iniciar el retroceso en dirección al parking. 

El camino discurre por la parte alta de la colina. 

Hay que tener cuidado de no separarse de la valla (a pesar de las zonas rocosas) porque si te desvías a izquierdas para evitar esas zonas, acabarás descendiendo la colina sin darte cuenta y encontrando el camino inicial en lugar de rodear la entrada y salir por detrás haciendo la ruta circular.

Tras el descenso final de la colina, se alcanza nuevamente el parking donde comenzamos. Es una ruta sencilla y agradable en la que la única dificultad consiste en subir la colina justa a la mitad de la ruta, un esfuerzo que merece la pena. 

Un magnífico día que, como no puede acabar de otra forma, estando en Castilla y León, cerramos en un restaurante de la zona degustando sus magníficas carnes y por supuesto llevándonos una pieza de lomo para recuperar fuerzas.

 


domingo, 8 de octubre de 2023

ROBLELACASA - POZAS ALJIBE - CIRCULAR

Bueno, retomamos, espero que esta vez más en serio, la sana costumbre de andar por el campo, subir y disfrutar de las magníficas vistas que nos ofrece nuestras montañas. 

En esta ocasión, nos hemos desplazado a Guadalajara, en concreto a los pueblos negros. Los peques ya son más mayores y esperamos puedan seguir nuestro ritmo y podemos hacer salidas todos los meses.

La ruta comienza en Roblelacasa, un pequeño pueblo, muy pintoresco, donde quedamos con unos amigos (Javi, Ana y sus peques, Raúl y Nacho) 

Dejamos el coche el el parking reservado para turistas, justo al lado del campo de fútbol y nos reunimos con nuestros amigos en el pequeño bar del pueblo. Tras un cafetito, nos preparamos e iniciamos la ruta. 

La idea era salir en el sentido de las agujas del reloj, dado que es circular, pero tras dar una vuelta al pueblo, no encontramos el camino circular (cuidado que hay otro camino más corto que va directo), y como ninguno conoce la ruta y accidentalmente encontramos el extremo que sale en sentido contrario a las agujas del reloj, nos planteamos hacerlo en sentido contrario.

Tras una pequeña deliberación, decidimos tomarlo que se nos echa el tiempo encima y comenzamos la ruta. La ruta comienza con unas vistas impresionantes del monte, es un camino suave, en descenso constante, pero hay que tener cuidado, se puede resbalar con facilidad. 

Se puede apreciar toda la sierra de los pueblos negros, una auténtica pasada, monte bajo y pinares por todas partes, es evidente que la ruta promete.

El descenso continuado nos lleva hasta el río Jarama.

Aquí nos encontramos el segundo problema del día, no nos habíamos enterado de que el río en esta zona del camino no tiene puente y hay que cruzarlo por el agua. 

A pesar de las fechas (finales del verano), el río lleva demasiada agua en la zona por donde debemos pasar, tiene al menos 4-5 metros de ancho y cierta profundidad (yo estimo medio metro en el centro) y con los peques no vemos como cruzarlo de forma sencilla.

La primeara idea que se me pasa por la cabeza, es descalzarnos, cruzar y luego calzarnos, pero con los peques..., para intentar evitar esa solución, recorremos un trecho del río a derechas para buscar otra zona de paso. A ese lado, el río se ensancha un poco y tiene más profundidad, lo desechamos y exploramos en el sentido izquierdo del río (aguas abajo) y tras recorrer unas decenas de metros, encontramos una zona rocosa donde el río se estrecha y toma velocidad, pero que permite con cierto cuidado cruzar pisando algunas piedras justo antes de una pequeña caída de agua. 

Arriesgamos con los peques, y cruzamos con un pequeño incidente en el que Javi resbala y acaba metiendo un pie en el agua… no acabamos bañados por un pelo.

Tras cruzar el río y retroceder contra corriente para llegar al camino, hacemos una pequeña parada para recuperarnos, y nos lanzamos a subir la fuerte pendiente que lleva hasta Matallana. 

Aquí, a pesar de ser un poco pronto (no hemos hecho aún la mitad del camino), hacemos una parada para comer y recuperar fuerzas. Desde Matallana tomamos nuevamente el sendero, pero como no estamos atentos y vamos charlando, nos pasamos el desvío que salía a nuestra izquierda. 

Afortunadamente nos damos cuenta pronto de nuestro error, retrocedemos ligeramente y retomamos nuevamente el camino. 

El sendero ahora baja de forma continuada para llevarnos nuevamente a la altura del río, y lo alcanza finalmente justo en el puente. 


Tras cruzar el puente, una chulada de puente, y hacernos unas fotos, tomamos el sendero a derechas (cuidado con no coger el que va directo a Roblelacasa, salvo que se quiera volver de forma rápida) 
Al poco de coger el sendero, se cruza un nuevo puente, se sube un poco de desnivel en el otro lado, y se alcanza el mirador.



Desde el mirador, mirando hacia el camino por el que veníamos, podemos disfrutar de las Cascadas Pozas Aljibe. 


La vista, es espectacular, una gozada. 

Tras un pequeño descanso disfrutando de las vistas, tomamos el sendero que va paralelo al corta fuegos y subimos hacia el Espinar, la subida es rompedora: larga y sin descansos. 

Una vez llegamos arriba de la ladera, y tras un merecido descanso, continuamos hacia el Espinar, aquí el camino es un falso llano que incluso desciende ligeramente y nos permite recuperar fuerzas.

En el Espinar aprovechamos para coger agua de la fuente, y tomamos el sendero a izquierdas hacia Roblelacasa. 

Hay que tener cuidado de no pasarse el desvío, nosotros nos lo pasamos y acabamos cruzando un prado de toros bravos, je, je, un momento de cierta tensión. 


Al llegar al otro lado del prado, nos encontramos el desfiladero del río que separa el Espinar de Roblelacasa y al no haber tomado el camino correcto, nos encontramos que no hay un puente / paso para cruzar.

Como hay mucha jara y arbustos bajos se hace imposible marchar a izquierdas para retomar el sendero y así cruzar por el paso, volver hacia atrás por el prado de toros para coger el camino da mucha pereza así que tras inspeccionar la zona, tomamos el río a derechas hacia la carretera, buscando un paso para cruzar.

Finalmente tras un esfuerzo adicional, y con muchas dudas, encontramos un paso y cruzamos nuevamente el río. Desde aquí, simplemente recorremos la ladera que nos lleva nuevamente a Roblelacasa. 


La ruta ha sido preciosa, pero algo dura, debido entre otras cosas a los despistes en los cruces, y sobre todo al último tramo buscando la forma de cruzar el desfiladero, se ve que estamos algo oxidados.

Al final tanto despiste han supuesto que los 12 km previstos, hayan sido 14 km. Muy duro para hacer tanto tiempo que no hacíamos una salida, pero con mucha satisfacción al final. 

¡Los peques unos campeones!