Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

sábado, 23 de julio de 2011

REMONTE DEL CHÍLLAR II

Nueva escapada veraniega por tierras del Boquerón para repetir la ascensión del río Chíllar, una ruta muy agradable que ya ascendimos el pasado 15 de agosto y que nos permitió disfrutar por segunda vez de la hospitalidad de la familia del Boquerón.

En esta ocasión fuimos siete aventureros, Boquerón, Porteadora, Perkins, Nachete (a partir de ahora “Chanclas”, To`quemao, Anabel (una nueva adquisición de tierras Sevillanas que seguro nos acompaña en otras salidas y María del Mar (una amiga de Anabel que a pesar de llevar toda la vida veraneando en la zona no conocía la ruta).

El viernes, al rozar la hora de salida nos desplazamos al punto de reunión, To’quemao, Chanclas, Porteadora y Perkins para viajar en un solo coche hasta tierras Malagueñas, Boquerón se desplazó en su propio coche hasta Málaga capital para recoger allí a Anabel que se desplazaba desde Sevilla en AVE.

A eso de las 20:30 llegamos al campamento base donde nos esperaban los padres de Boquerón con un ágape digno de reyes, tras acomodarnos y esperar a Boquerón y Anabel que llegaron un poco más tarde nos dimos un magnífico festín por aquello de que había que coger fuerzas.


El Sábado a las 9:00 todos incrementando fuerzas a base de tostadas con aceite para ir a recoger a María del Mar que nos esperaba en el camino. Tras recogerla y trasladarnos a la desembocadura del Chíllar dejamos los coches en el pueblo (se comenta que de vez en cuando multan a los coches que entran en la desembocadura) y comenzamos una agradable excursión, de poco desnivel pero bastante divertida y con la peculiaridad de ir todo el camino con los pies dentro del agua.

Siguiendo las recomendaciones de Boquerón, nos llevamos crema de sol y las zapatillas más viejas del armario. La ruta comenzó a 120 metros de altitud y con algo más de agua que en la ocasión anterior. Inicialmente los “novatos” trataban de evitar pisar el agua, algo que obviamente a los pocos minutos se convirtió en anécdota ya que el agua nos llegaba a los tobillos.


Con algo más de gente pero suficientemente tranquilo disfrutamos de una ascensión suave y divertida en la que pudimos disfrutar de las vistas, algunas cascadas y pozas y de aguas casi trasparentes.

Al poco de comenzar a andar, Nachete nos demuestra que quiere convertirse en Chanclas, para lo cual destroza literalmente las Nike arrancando parte de la suela, si bien no la quita del todo y continua la ruta arrastrando parte de las zapatillas. Increíble escena.

Por supuesto hicimos las clásicas paradas en las ramas que cruzan el río para demostrar las teorías de la evolución…

Tras casi tres horas de marcha y tras algunos remojones, Perkins en un movimiento poco hábil, pateó una roca de medio metro de altura y como es lógico ésta no se movió, siendo Perkins el que tuvo que movilizar todo su cuerpo cayendo de bruces en la poza y mojándose hasta el cuello, incluida la cámara.

Afortunadamente la cámara, que no es acuática, soportó una rápida inmersión y sobrevivió a tamaña acción.

Inmediatamente Boquerón, por aquello de no ser menos, lanzó graciosamente sus gafas de sol a una poza, aunque asombrosamente Perkins pudo recuperarlas, no hay duda de que estábamos tocados por la diosa fortuna.

Tras tres horas y media y superar un increíble desnivel de 200 m llegamos al punto de descanso y almuerzo, lugar en el que nos atiborramos de bocadillos entre multitud de avispas que acudían al ágape sin invitación.
Casi una hora de descanso y relajación y emprendemos el regreso.

Durante el camino de vuelta, con mucha más gente, Porteadora comienza a destrozar sus Kharu intentando emular a Chanclas, en verdad que fue una dura competición que en esta ocasión fue ganada de forma clara por Nike.

Tras tres horas de camino de regreso la suelas de Nike completamente destrozadas seguían unidas a las zapatillas por la puntera, y aunque la cámara de aire se había convertido en cámara de agua seguían permitiendo un paso decente al andar, sin embargo las Kharu fueron despegando las suelas y a pesar de las dotes de ingeniería de Porteadora que rápidamente trató de alargar la vida de las mismas tuvo que regresar al coche con una de las suelas en la mano.

No hay duda de que fuimos afortunados ya que ambos consiguieron regresar, algo que por momentos llegamos a dudar.

Un magnífico día de tracking que terminamos en la playa dándonos un baño y descansando al sol. Por supuesto por la noche cena y fiesta en Nerja, claro que la fiesta no fue igual para todos…

El Domingo tras la llegada de los últimos rezagados de la noche anterior, desayuno al estilo Boquerón (algo de pan, mucho aceite y algo de embutido) nos fuimos a la piscina, acompañados de Sherpa y Pilar (su mujer) que vinieron de un pueblo próximo donde estaban pasando unos días de descanso al olor de las sardinas...ya que tras algo de descanso y relajación en la piscina pasamos a la hora de la comida a la gran sardinada (tres kilos y medio) a la salud de los padres de Boquerón y unos amigos suyos que tuvieron un excelente detalle (a pesar de que a Perkins se le olvidaron los productos de intercambio en Madrid).

Descanso y traslado de Anabel a Málaga para coger el tren de regreso al duro trabajo en Sevilla, el resto paso por la playa y friturita de pescado para cenar, unas cervezas en Nerja y a dormir para reponernos de la noche anterior y separarnos el lunes tras unos días magníficos para, unos iniciar las vacaciones y otros trasladarse a Madrid de vuelta a la rutina laboral.

Perfecta salida de fin de semana que esperamos repetir el año que viene (con la venia de Boquerón y sus padres)


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