Grupo de amigos AMAC

Sherpa: el más veterano de todos y experto en trekking, conocedor de todos los rincones y caminos de nuestros montes.
Boquerón: un Malagüeño tremendamente en forma, algún día será un gran Sherpa.
To'quemao: el más joven y alocado, dispuesto a abordar cualquier experiencia y riesgo sin mirar atrás.
Porteadora: una mujer que vale por varios hombres.
Nachete: un Toledano, fuerte y capaz de seguir cualquier ritmo de ascenso.
Panzer: un todo terreno capaz de transportar la carga de todos.
Perkins: sin ninguna duda el sufridor, motor diesel de poca cilindrada, siempre cerrando el grupo, a duras penas mantiene el ritmo marcado.
Ángel: un sherpatilla que sigue la senda de sus padres...
Alonso: pitufín, el más pequeño pero todo un trota-caminos, algún día marcará el ritmo
Javi: un tres cilindros, todo un sufridor, cada cuesta implica una dosis de azúcar para compensar
Ana: el equilibrio en el camino, siempre dispuesta a dar apoyo a los demás
Nacho: también un tres cilindros que requiere de avituallamiento continuo, un motor sufrido pero que siempre llega
Raúl: todo un caminante, cuando coge ritmo es imparable

domingo, 30 de enero de 2011

PICO DEL LOBO


Tras las navidades, algunos miembros del AMAC manifestaron la necesidad de salir a quemar las calorías consumidas durante las fiestas. Debido a circunstancias especiales, Boquerón y To'quemao estaban disfrutando de unas merecidas vacaciones, que aunque parezca mentira, duraron casi todo el mes de enero (para que luego digan que la empresa les explota), lo que nos llevó a planificar la salida para finales del mes de Enero.

Sherpa, comenzó la planificación sugiriendo varias alternativas en base a la climatología (frío y algo de nieve) sugiriendo: Ocejón (para disfrutar de la cascada helada), el Pico del Lobo y Gredos. To'quemao lo tiene claro, ya ha subido 5 veces al Pico del Lobo y quiere ir a Gredos, pero eso nos llevaría demasiado tiempo en desplazamiento y sólo podemos ir el domingo.

Sherpa convence fácilmente a To'quemao, ya que nunca ha subido con nieve y el pronóstico para toda la semana es, nieve, nieve, y más nieve, y claro subir el Pico del Lobo en estas circunstancias no es lo mismo ...

Elegida la ruta, y fijado el día, 30 de enero, ya solo nos queda comenzar la excursión. En esta ocasión seremos, To'quemao, Sherpa, Boquerón, Porteadora, Hermann (un colega nuevo) y Paco.

Nos citamos a las 8:00 para llegar pronto a la Pinilla, para evitar la posibilidad de que el parking esté completo por eso de que este año apenas ha nevado y es muy posible que los esquiadores estén desesperados ...

Llegamos a la Pinilla y comenzamos la ascensión a las 9:40 H con 0 ºC de temperatura en el puerto y el cielo cubierto, pero no tiene mala pinta. Casi nada más comenzar la ascensión se pone a nevar. El paisaje es espectacular, nadie diría que este invierno ha nevado poco, todo está totalmente cubierto, hay más de un palmo de nieve, los árboles están completamente nevados y es impresionante. 

El Pico del Lobo (2.274 m) es una subida que engaña poco, al poco de coger el camino la pendiente pica hacia arriba sin piedad, de forma continuada y se hace realmente dura, hay pocos descansos y va minando las fuerzas de forma continuada.

En esta ocasión la situación es aún más dura debido a la nieve que hace la ascensión tediosa pero con unas vistas a nuestro alrededor sorprendentes. Poco a poco vamos tomando altitud, el grupo se va estirando como un rosario y realizamos algunas paradas para reponer fuerzas y reagruparnos.

El camino acaba en la loma, aquí se abre un zona amplia, completamente cubierta con al menos tres palmos de nieve blanda, cada paso es un suplicio porque se hunde el pie hasta la rodilla, es como subir escaleras de forma continuada. Además la zona está completamente abierta y ya no hay abetos lo que implica que poco a poco aumenta la brisa, y esto acompañado de la nevada convierte esta fase en la más dura.

La temperatura va bajando hasta los -3ºC, la ropa va completamente empapada por fuera, y húmeda por dentro debido a la sudada que todos nos estábamos marcando durante el ascenso. Lo tubos de la bolsa de agua se han congelado y el pelo de To'quemao está empapado y completamente rígido, las gotas son hielo ...

A mitad de la loma las nubes se convirtieron en niebla y prácticamente no se podía ver más allá de 10 o 15 metros, además dada la falta de huellas éramos sin duda el primer grupo de la mañana lo que nos comenzó a crear dudas: falta de visibilidad, falta de huellas, el camino tapado por la nieve, frío, viento (porque la brisa ya era bastante fuerte), la temperatura en -4ºC, la ropa empapada por fuera, húmeda por dentro y a algo más de  2.150 m de altitud.

En esta situación, y a pesar de las ganas de coronar el Pico del Lobo, Sherpa nos lanzó la propuesta de volver, algo muy sensato en esas circunstancias y tras ciertas dudas producto de nuestra ambición, aceptada por todos. De esta forma, tras 3 horas de ascenso y 750 metros de ascensión, tomamos la decisión de volver a menos de 100 metros de desnivel de la cumbre.

Durante el camino de regreso encontramos dos grupos que venías detrás y que tras hablar con nosotros se plantearon seguir hasta donde acababan nuestras huella para ver si continuar. Al menos uno regresó desde el mismo punto que nosotros, ya que nos alcanzó durante el descenso y así nos lo comentaron.

A mitad de la bajada hicimos una para técnica para tomar algo de alimento y recuperar fuerzas. Continuamos hasta el parking, esto nos llevó algo más de 1 hora y media. Allí en el campamento base de Sherpa, nos tomamos el refrigerio definitivo, y nos cambiamos de ropa. 

Bajamos a Riaza y nos tomamos unos refrescos y unos torreznos que nos revivieron del todo. Despedida para irnos a casa a descansar con el compromiso de convertir el revés de no coronar en una oportunidad: volver para coronar el Pico del Lobo.

3 comentarios:

  1. Yo estuve alli!!!

    ¡Qué frío!

    Tenemos que volver a intentarlo!!!

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  2. Como dice Elena, hay que rematarlo. Muchas gracias por la experiencia y me apunto a la siguiente.
    Hermann

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  3. ¡Vaya profesionales que estamos hechos! Como dicen los de Jaén.... ¡Qué frío, nene!

    Hay que volver y hacer cima :)

    Boquerón Sherpatilla

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