Tras un largo periodo de
inactividad producto de las complejas agendas que hemos tenido todos,
finalmente hemos podido organizar una salida, algo que por otra parte se estaba
haciendo muy necesario, al menos para mí, que ya tenía “mono”.
En esta ocasión la convocatoria
fue bien recibida y hemos sido nueve. Faltaron alguno clásicos por diversas
obligaciones, Boquerón anda por tierras inglesas, Nachete desaparecido, To’quemao en USA y porteadora fuera de combate … sin embargo además de
Sherpa, Panzer y Perkins, en esta ocasión se unieron a la marcha: Calcetines, Teresa, Juan
Carlos, Pablo, Carlos y El Cubano. Seis jóvenes promesas que se han animado a mover las articulaciones por la sierra.
A las 9:30 nos juntamos en el parking de Navacerrada y desde allí, con 3ºC y un día soleado tomamos la senda Smith. Nada más comenzar la senda nos encontramos con el primer problema del día, el camino Smith estaba completamente helado, la escasez de nieve y las bajas temperaturas nocturnas habían convertido la poca nieve pisada por los excursionistas en una pista de hielo.
Con mucho sufrimiento y esfuerzo,
entrando y saliendo de la senda fuimos recorriéndola y sufriéndola en nuestras
carnes, creo que prácticamente todos en alguna ocasión hicimos una sentada,
especialmente Teresa que aterrizó de mala manera dañándose la mejilla derecha.
Un autentico suplicio que devoró
nuestras fuerzas y nuestro tiempo pero que terminó al llegar al Collado
Ventoso, allí el hielo desapareció y pudimos disfrutar de una camino agradable
que nos llevó hasta el Camino de la República, donde hicimos la clásica para de
la fuente para tomar un refrigerio y recuperar fuerzas. La temperatura era
perfecta y rondaba los 15ºC con un cielo completamente azul, una gozada.
Tras un ligero retroceso desde el mirador por el mismo camino, se toma la
senda que lleva hasta Siete Picos. Al llegar casi a la ladera hicimos la
parada de medio día, eran las 13:30.
Un ligero almuerzo para coger fuerzas tumbados al sol y a las
14:00 nos lanzamos a cruzar la ladera y emprender el ascenso por la cara sur de
Siete Picos con intención de rodear el primer pico y tomar la senda que desciende
a través de las pistas de esquí.
Una subida dura, con un desnivel
de casi 270m en 2Km que subimos con un sol de justicia. Aquí el grupo se partió
hasta llegar a la cumbre. Tras rodear el primer pico de los siete que dan nombre a
la cordillera (1.977 m en la base del pico), emprendemos el camino de regreso, primero en falso
llano y luego en descenso continuado hasta las pistas y desde allí directos al bar.
Un día fantástico con un desnivel
acumulado de 670 m y casi 16 Km que pudimos disfrutar en la sierra de Madrid.
Llegamos al bar separados en tres
grupos, poco a poco, cada grupo a su ritmo, con una temperatura de 14ºC y un magnífico sol, y allí
disfrutamos de unas cervezas aderezadas acompañadas con chorizo frito, croquetas y pan, lo justo para
recuperar las fuerzas y regresar a casa.
Ya estamos pensando en la próxima, que además podrá ser en sábado….
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